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Las estatuas de Caracas

25 May
Por mucho tiempo La India -llamada así aunque la figura no posee rasgos indígenas -, fue conocida como La Muñeca, aunque el nombre correcto es Monumento a Carabobo, encargado por Juan Vicente Gómez, según algunos autores. Para otros, el mérito fue de Cipriano Castro. Lo cierto es que fue realizado por el escultor Eloy Palacios para conmemorar el centenario del 5 de julio, se ubicó inicialmente en la avenida 19 de diciembre en la urbanización El Paraíso, y fue mudada a la entrada de La Vega en 1966. Monumento a Carabobo. Av. José Antonio Páez Autor: Eloy Palacios (1906-1911) Piedra (granito gris y verde) y bronce
Según Carlos Eduardo Misle (Caremis), el monumento fue contratado por Cipriano Castro en 1905. La inauguración se retardó porque Juan Vicente Gómez ordenó que se cambiara la inscripción del monumento por el lema de su régimen: orden, paz y trabajo. La corrección costó Bs. 41 mil 240. El monumento está compuesto por tres figuras alegóricas -Venezuela, Ecuador y Colombia. Las figuras son custodiadas por cóndores andinos. Sobre el tallo de la palmera brota La India. En la base se encuentran bajorrelieves alusivos a la Batalla de Carabobo y a las otras que sellaron la independencia de Ecuador y Colombia.
Es, a mi juicio, la primera mujer desnuda que aparece en Caracas. Todo el mundo comenzó a preguntarse quién era la venezolana que había posado para la estatua. Y a toda mujer bella de aquél entonces la señalaban como la modelo de la india. Y aquello era una vergüenza terrible. Había muchas damas de la alta sociedad a quienes le echaban ese ‘cuerpo’ encima. Y esta historia de quién es la india del Paraíso, de quién posó para Palacios, perduró hasta que nombraron a Susana Duijm Miss Mundo. Entonces la gente inventó que la madre de la reina de belleza había posado. Y esa historia estuvo circulando por muchos años. Finalmente, se supo que la modelo era una alemana de Munich Testimonio de Oscar Yanes
El monumento a María Lionza que está en la autopista Francisco Fajardo es propiedad de la Universidad Central de Venezuela y antes estaba en la universidad. Cuando Marcos Pérez Jiménez hizo la autopista, dicen que el dictador recibió la petición de muchos militares de colocar a María Lionza en esa vía. Los más devotos de María Lionza, según se ha comentado siempre, son los militares. Testimonio de Oscar Yanes María Lionza. Autopista Francisco Fajardo Autor: Alejandro Colina (1951) Piedra artificial
Alejandro Colina cultivó la tendencia indigenista de nuestra cultura. Su obra fue de carácter monumental-conmemorativa. Combinó su dedicación a las artes con variados oficios, entre ellos, mecánico de ferrocarril. El gran proyecto de Colina, que no pudo realizar, fue un Bolívar en el Avila, que iba a ser mucho más grande que el Cristo Redentor de Río de Janeiro. Era algo verdaderamente impresionante. El ancho de la suela de las botas de Bolívar medía aproximadamente 2,40 m. El Bolívar de Colina era uniformado. Colina, deseoso de cristalizar su proyecto, emitió unas tarjetas con la maqueta de la estatua para venderlas y recaudar fondos, pero eso fracasó Testimonio de Oscar Yanes Fotografía – Oswer Díaz Mirelles
Narváez ideó dos grandes grupos escultóricos, cada uno con cuatro figuras de mujeres desnudas que relatarían, en medio del juego de aguas, una leyenda folklórica de Margarita. Recuerdo que encontró bastante resistencia para que aquellas ocho mujeres apareciesen desnudas. Le fue preciso acudir a cierto recurso escultórico para “vestirlas”, con lo que en nada se alteraban sus desnudeces Alfredo Boulton en el libro Narváez Fuente Las Toninas Plaza O’leary, El Silencio. Autor: Francisco Narváez. 1944 Piedra artificial
El conjunto está compuesto por dos fuentes con cuatro esculturas femeninas que parecen elevarse sobre toninas (especie de delfín que vive en nuestras aguas), que según la leyenda nuevaespartana, tienen la propiedad de sacar “a flote al que esté en dificultades”. Narváez, con su particular estilo de grandes volúmenes, crea la Fuente Las Toninas en la Plaza O’leary, llamada Plaza General Rafael Urdaneta, en el proyecto de reurbanización ideado por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva. El escultor trabaja también con Villanueva en las fachadas de los museos de Bellas Artes y de Ciencias Naturales, y realiza diversas esculturas y murales en la Ciudad Universitaria de Caracas.
La fuente es una alegoría a la nacionalidad encarnada en la representación de cinco regiones del país: Los Andes, Los Llanos, el Caribe, Guayana y el Avila. Ubicado en un principio donde hoy se encuentra la Plaza Venezuela, el conjunto escultórico fue mudado al parque Los Caobos.
Maragall se traslada a Caracas en 1937. En 1952 comienza la ejecución de las esculturas destinadas a la Fuente Monumental de Venezuela. En 1954 crea para la Vía de la Nacionalidad (Av. Los Ilustres) otros tres monumentos: Los Símbolos, Los Precursores y Los Próceres.
Parque Carabobo se llamó antiguamente Plaza de la Misericordia y, antes que estuviesen allí las esculturas de Narváez, era una de las plazas más temidas de Caracas. Rodeada por una reja, la gente, a partir de las 12 de la noche, no encontraba la puerta, según la leyenda. Y de pronto, por una de las esquinas de la plaza, se veía a un hombre chiquito con una cachuchita, que silbaba y se les pegaba detrás. Muchos enloquecían o caían desmayados, otros saltaban por encima de la reja Testimonio de Oscar Yanes Fuente Plaza Carabobo, Parque Carabobo, Av. México. Autor: Francisco Narváez (1934) Piedra artificial
En esas figuras que juegan con el chapoteo del agua afloran reminiscencias de églogas criollas en las cuales se alababan riachuelos, pozos, y quebradas, donde los jóvenes en la Caracas de entonces, (…) con frecuencia iban a bañarse como distracción dominical. La obra fue concebida con un cuerpo central donde estaban situadas cuatro figuras de mujeres desnudas, rodeadas de vistosa vegetación tropical, que mantienen un diálogo sumamente vivaz, por medio del juego de agua, con los cuatro grupos exteriores de figuras desnudas Alfredo Boulton en el libro Narváez
Tengo treinta años viviendo en esa parroquia, y desde que estaba pequeña sé que el indio existe. Antes quedaba cerca de la jefatura de Caricuao, y era como un punto de referencia para la gente que iba hacia la UD2. Estuvo descuidado mucho tiempo, lleno de monte. La gente no le hacía mucho caso a la estatua como monumento; a veces le ponían flores o coronas cuando cumplía aniversario la parroquia. Hace unos 10 años, quizás, lo bajaron a la entrada de Caricuao, donde siempre creo que debió estar como símbolo de la parroquia Testimonio de Raquel García vecina de Caricuao Conjuro Caricuao (el indio de Caricuao) Ruiz Pineda, Sector UD-7, Caricuao Autor: Alejandro Colina (1967-1968) Cemento pintado
Lo pintaron y le pusieron el guayuco de color blanco. Creo que tiene unas ramas que le cuelgan en la espalda; ésas también se las pintaron de blanco. Daba risa porque esas plantas parecían unos zapatos de goma. A nadie le gustó como lo pintaron. La piel también se la pintaron y fue espantoso. Parecía un muñeco. Los colores se le han caído con la lluvia Testimonio de Raquel García vecina de Caricuao
En 1945, el Concejo Municipal de Caracas y el diario El Universal organizaron un concurso para la mejor crónica sobre un cacique de Venezuela. El escritor Antonio Reyes, que venía escribiendo sobre los caciques en el diario El Universal, ganó el premio con una crónica sobre Tiuna Testimonio de Oscar Yanes Plaza Tiuna, Av. Roosevelt Autor: Alejandro Colina (1951) Piedra artificial
El concurso estaba organizado también por Juan Bernardo Arismendi, un urbanista que se dedicó de lleno a desarrollar la vivienda popular en Venezuela. Arismendi cedió el terreno para que construyeran la plaza Tiuna, porque una de las condiciones del concurso era levantarle un monumento al cacique que resultara ganador Testimonio de Oscar Yanes
La obra que representa a las diosas Talía, Eufrosina y Aglaya, es una reproducción del escultor Antonio Canova, a cargo de Pietro Cecarelli. Fue realizada en Florencia entre 1910 y 1920, con mármol de Carrara y pedestal de mármol africano. En 1946 fue construida la Plaza Las Tres Gracias donde, desde entonces, se eleva. El diseño de la plaza fue trabajo de Joseph Mimó i Mena, arquitecto catalán. Cuenta con un estanque, con cipreses del antiguo cementerio de Los hijos de Dios (parroquia San José, Caracas) y sauces llorones de Argentina. Plaza Las Tres Gracias Av. Los Ilustres. Los Chaguaramos. Autor: Pietro Cecarelli (1935)Mármol

 

 
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Posted by on May 25, 2005 in Venezolanisimos

 

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