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¡Nosotros bien, gracias a Dios!

29 Jul
Una amiga me envió esta reflexión por correo-e, después de mucho pensar en dejarla en el archivo o publicarla, he optado por hacerla pública.
No se crean que en este magazin loquisimo, con todo, no pueda haber reflexiones de vez en cuando.
Reflexiones de fin de semana


¡Nosotros bien, gracias a Dios!

 

Estoy absolutamente convencida de que es por culpa de esta frase que los venezolanos no salimos adelante. Cada vez que en este país nos golpea una tragedia, por grande o chiquita que sea, con esas cinco palabras – las cuales deberían representar sólo un sincero acto de agradecimiento – cerramos el capitulo, nos olvidamos de las victimas, y si te he visto no me acuerdo.

La ceguera futurista, la memoria selectiva y la falta de identidad nacional nos impiden ver que de la tragedia que nos salvamos hoy, podríamos no salir ilesos mañana.

Así pasó con el deslave de Vargas. A parte la incapacidad del gobierno de turno para recuperar el área, a nadie parece impresionar que hasta el sol de hoy  ni un solo monumento se haya levantado en memoria de los miles y miles de muertos de los cuales nunca conoceremos ni el número, ni mucho menos la identidad. Recordar las victimas no es nuestro fuerte, y cuando no hay memoria es imposible que haya rectificación, mucho menos identidad nacional. Si a esto le sumamos una innata tendencia a la segmentación, diferenciación y aislamiento, el resultado es la imposibilidad de entender que las campanas suenan siempre para todos nosotros.

Después de la tragedia de los estudiantes de la Santa Maria veo a la gente seguir por su vida como si nada y me pregunto: ¿Cómo hacen para sentirse invulnerables ante esta tragedia? y no se porqué me viene a la mente la misma frase, pero con distintos sujetos y predicados:

“¡Junior estudia en La Católica, gracias a Dios! ¡ Titina no conoce a nadie en ese barrio, gracias a Dios! ¡Las muchachas están en el exterior, gracias a Dios! ¡Los míos son demasiado pequeños, gracias a Dios!” y una vez administrado el anestésico podemos continuar imperturbables, hasta la próxima masacre.

No se pero de repente quisiera padecer la misma enfermedad, o mejor dicho, quisiera que se me agudizaran los síntomas, porque en cierta medida estoy segura de padecerla yo también.

Pero cómo en este momento parece estar en fase de remisión, lo que me provoca es salir a la calle todos los días y se me ocurren alocadas ideas: encadenarme frente a la fiscalia hasta que destituyan a Caín; hacer una huelga de hambre frente a la oficina del ministro aquel, bajo cuyas ordenes tomaron violentamente el canal ocho y que hoy cínicamente es el que debería velar por nuestra seguridad; o empezar a caminar con destino a la Urdaneta, sola como el muchacho que en una plaza China se enfrentó a los tanques de otra dictadura de la misma orientación que esta nuestra, no sé cualquier cosa, antes que permitir que sigan matando jóvenes.

Será que mi papa, para curarme de por vida de cualquier virus militarista, me obligo a leer demasiado libros de dictaduras, de torturados, de desaparecidos. Será que conozco cómo los gobiernos de corte castrista, de izquierda o de derecha que sean, odian a los jóvenes. Será que sé a ciencia cierta que no serán los últimos, que a los tiranos no les gustan los jóvenes reunidos, mucho menos si son estudiantes y menos aún si son lideres juveniles, de la corriente que sean.

Y entonces se me ocurre imitar a Andrés Eloy y hacer un inútil llamado a la conciencia del “hombre honrado de Venezuela”. A ese que negocia con el “gobierno” porque hay que aprovechar la oportunidad, o a aquel que espera que “se calmen las aguas” tratando de pasar lo mas desapercibido posible, a esos que piensan que es posible “negociar espacios”, gritarles a todos sacudiéndoles la modorra de su conciencia impoluta por falta de uso: “Despierta y hazlo pronto, porque nada te asegura nada y hagas lo que hagas para negociar prorrogas, el mal que dejas que ocurra ahora con tu indiferencia crónica y oportunista se puede volver contra lo que mas amas, y algún día…….. tu hija vendrá aunque sea de vacaciones al país, el Junior puede poner sus ojos sobre alguna bella muchacha que le pida la cola hasta quien sabe donde, tus enanos crecerán y ya no saldrán exclusivamente agarrados de tu mano y entonces puede haber una alcabala que acabe con tu tranquilidad de “hombre honrado”  para siempre. Despierta y hazlo pronto porque las campanas que acompañaron con ritmo de marcha fúnebre las urnas de los jóvenes muertos, si no paramos esto pronto, podrían sonar algún día por esa esperanza de futuro que te es más querida. Despierta porque ya hay mucho muerto sin responsable, porque miramos para otro lado cuando mataron a los campesinos, dormíamos cuando mataron a los jóvenes obreros o nos conformamos demasiado pronto con la explicación oficial de que eran delincuentes, y ahora, frente a esta tragedia sin nombre ni justificación posible, que no nos deja margen para la duda y por eso es mas aterradora, también estamos a punto de pasar rápido la pagina sin darnos cuenta que nos están cercando y que de tanto pensar que no es conmigo están a punto  de acabar para siempre con nuestro criollo y reconfortante:

¡Nosotros bien, gracias a Dios!

 

 
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Posted by on July 29, 2005 in Venezolanisimos

 

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