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Monthly Archives: June 2006

Los camarones del rio Unare

1era. Feria del Camacuto en Clarines

El manjar acuático del Unare “camacuto” o langostino de agua dulce que se reproduce en las aguas que bordean Clarines, población del Estado Anzóategui (Venezuela) , desde hace más de dos décadas, como comestible emblemático de esta zona oriental. Su sabor peculiar es apreciado en el país y en diversas islas del Caribe
El camacuto es considerado uno de los camarones de río más grandes. Puede llegar a pesar más de medio kilo
 
La pesca de este crustáceo se ha convertido en el modo de vida de muchos en la población de Clarines, por lo que el oficio se ha hecho una tradición familiar, pasando de generación en generación.
Su pesca en el rio Unare constituye el sustento para muchos pescadores de la zona: "Venticinco años atrás era difícil pescar estos crustáceos, porque lo hacíamos con tarrayas, un método más difícil. Después empezamos a usar las nasas y nos ha ido excelente. Pasamos de lo artesanal a lo comercial".
Su comercialización en la actualidad se hace entre diferentes clientes fijos, distribuidores de Clarines y de otras partes del país que encargan el producto directamente a los pescadores .Hasta hoy, el récord un pescador marca 500 camacutos, casi 40 kilos de este suculento manjar de río, obtenido en un sólo día. Esos camacutos reolectado en su jornada, ofrecerán un plato con sabor a Clarines y a tradición culinaria, sea en restaurantes o en fogones familiares.
El nombre científico del “camacuto” es Atya Scabra, conocido también como acamaya, camarón de río o langostino de río. En las islas del caribe es llamado también “Bochuro”, y en Tailandia es considerado una comida típica.
Para pescar camacutos jóvenes se utilizan como carnada trozos pequeños de coco y yuca. Cuando ya son adultos se covierten en carnívoros, por lo que se deben utilizar huesos de res para atraerlos.
Las tenazas de los camarones machos de esta especie son mucho más grandes y largas que la de las hembras.
Su peso puede llegar a los 550 gramos, siendo su peso estándar entre 200 y 350 gramos.
El camacuto muda en tres oportunidades su caparazón o piel, y los camarones convencionales la cambian siete veces. Esta condición les permite a los primeros madurar y crecer en seis meses.
La temporada para pescar camacutos comienza en junio y se extiende hasta septiembre, ya que durante el clima invernal es que estos animales salen de sus guaridas del fondo del río.
El costo por kilo de este manjar de agua dulce sancochado va desde 20 hasta 15 mil bolívares. Crudos, con todo y sus tenazas cuestan entre 30 y 35 mil bolívares.
Los primeros en dar a conocer al camarón fuera del pueblo fueron unos españoles y portugueses provenientes de Caracas, quienes visitaban Clarines dos veces a la semana."Un curioso de la zona se puso a analizar un día al ver a estos extranjeros, y empezó a adentrarme en este mundo del comercio".
La carne del camacuto es inigualable. Su sabor es exquisito, por eso lo solicitan mucho los restaurantes de lujo.
Vísperas de un festival
Para finales del mes de agosto de este año, justo al arribo del fin de temporada de la pesca de estos camarones, se vislumbra la organización de la 1era. Feria del Camacuto, la cual esperan realizar en la extensión de la carretera la Costa de Clarines. Se están contactando a varios chef profesionales caraqueños para que intervengan en el evento, con diversas propuestas innovadoras que ofrezcan diferentes opciones a la hora de preparar este crustáceo de la aguas del Unare.
 
 
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Posted by on June 25, 2006 in Gastronomía

 

El rey de los pasapalos venezolanos

El tequeño, ese ilustre desconocido internacional, es en las fiestas venezolanas lo mas democrático que se puede degustar sin importar que se celebra o quien celebra. En Venezuela decimos que es un “pasapalo”, cuya ámplia traducción sería un abreboca, entremés, aperitivo, botana, tapa o cositas para “picar”.

El artista plástico Enríque Enriquez escribió en tono jocoso el libro “Nadie deja pasar un tequeño” y dedica un espacio al tequeño desde el punto de vista gastronómico en el cual entrevista a el Dr. José Rafael Lovera y al Dr. Armando Scannone, entre otros.

Al igual que en las fiestas, la presencia de los tequeños en el recetario venezolano ha sido una constante junto a platos de tanta tradición como las hallacas, el pan de jamón y el dulce de lechosa.

 

La esencia de El tequeño radica en el queso y en la masa. Esta última puede variar según el gusto y la preferencia de los comensales.
Es un bocado apetecible a cualquier hora del día. No suele repugnar, gusta a casi todo el mundo, no tiene olores fuertes y es muy fácil de comer, pues no ensucia, no se hace migajas ni es aceitoso al tacto.
La receta para su preparación es muy fácil. Con sólo mezclar un poco de harina de trigo, mantequilla, huevos, sal, agua y aceite, se obtendrá una pasta elástica y homogénea que le da vida a este rico producto alimenticio que se puede elaborar en diferentes tamaños. El queso es su relleno natural y predilecto. Pero con el pasar de los años y la fusión de diversas culturas gastronómicas se han incorporado otros complementos como el jamón, la salchicha, las frutas y las mermeladas entre otros, para aumentar sus variedades y difundirlas a otras localidades.
Su aceptación para quien lo prueba es inmediata y se podría convertir en el rey de las fiestas y las reuniones sociales fuera del país.

Los gourmet de Helena
Helena Ibarra le apuesta fuerte a los sabores autóctonos y sus tequeños de queso de cabra caroreño son un número ganador. La chef es bien conocida por la elaboración de platos gourmet con denominación de origen: “Estoy dispuesta a demostrar la calidad que hay en los productos que se elaboran en varios lugares de Venezuela, lo cual conjuga ese interés con mi pasión desde hace 25 años por darle un vestido de fiesta a lo nacional”. En el caso de los tequeños no fue un traje de gala lo que hizo Helena sino un traje de baño: “En su hermetismo de pan al final, harina y agua con queso tenían la gracia del queso derretido y su capa servía de coraza ante el diabólico calor que a más de 80°C transformaba el queso en chicle, perdiendo todo su esplendor lácteo. En un reto audaz me propuse quitarle esta camisa de fuerza y brindarle algo más de textura dándole al tequeño su vestido de playa en malla de soda: unas burbujas, mucha agua y los polvos de harina necesarios para estructurar y nació el Tequeño Colección Verano 2000, con su queso de cabra más compacto y perfumado que permite mayor temperatura con estas escasas vestiduras”. Servidos con salsa de papelón, chispas de remolacha e hilos de radicchio, los tequeños de Helena constituyen un desafío a la tradición y al paladar. Sin duda un cinco estrellas.

Doña Teque: en la variedad está el gusto
Hace dos años, y por necesidad, Verónica Vásquez tomó una receta de su abuela y comenzó a hacer tequeños para la venta. Su amiga —y actual socia— María Clementina Curiel le sugirió sustituir el queso por otros rellenos y comenzó la experimentación (la masa también sufrió cambios, pues hubo que añadir conservantes). El resultado tuvo tanto éxito que pronto la cocina le quedó pequeña a Verónica, quien se mudó a un local de 50 metros en Maracay y metió más manos en la masa para aumentar la producción. En diciembre de 2004 constituirían formalmente su empresa: Doña Teque. “Queríamos internacionalizar el tequeño con sabores más allá del queso venezolano y demostrar su versatilidad”, cuenta Verónica.Nueve sabores componen hoy la oferta de Doña Teque: tradicional, capresa, cebollín, cuatro quesos, jamón serrano, cangrejo, salmón, chocolate y guayaba y queso. Los tequeños (de 6 cm de largo) vienen presentados en bandejas de 25 unidades y pueden freírse u hornearse. “En Maracay se vende mucho el de cangrejo y en Caracas el de salmón”. Al contrario de la masa de sus tequeños, Doña Teque va creciendo, mientras la búsqueda de nuevas variantes —como un tequeño de plátano y otro de jojoto— continúa.

Tequechongos: de la sala de fiesta a la sala de cine
La empresa Tequechongos, creada en febrero 2002 y dedicada a la fabricación, distribución y comercialización de snacks al estilo casero, logró a mediados de ese mismo año una alianza estratégica con Cinex. El estreno vendría poco después con la inauguración de siete salas en el Centro Comercial San Ignacio y los tequeños obtuvieron la aceptación inmediata del público. Tequechongos comercializa papas fritas naturales y tequeños preparados con una receta casera, en tres sabores: tradicional (elaborados con queso de la marca Paisa), con jamón ahumado, y dulces (con papelón o “golfiados”). Su producto estrella también puede verse en formato video en varios clubes capitalinos, donde se vende empacado y congelado, o adquirirse de paso en los carritos de las franquicias en varios centros comerciales, en un cono que trae de cuatro a siete tequeños listos para comer. Pero como no todo puede ser diversión, estos tequeños también se degustan en las universidades. Es un hecho probado que, en la sala o el salón, el tequeño cautiva a las audiencias.

Freír y gozar
Son varias las panaderías y pastelerías que disponen de tequeños de su confección para la venta, además de las opciones comerciales que se encuentran en la sección de congelados de los supermercados. Entre éstas se cuentan K-t-dra y Gressi; Proalca, que ofrece una variedad de jamón y queso además del tradicional y el tequeñón; Trifo Gliatti, Bocados, P-queñón, y Confituras del jardín, con unos exóticos tequeños de plátano pintón rellenos de queso. En masa de hojaldre destacan las marcas Kremess y Las Tías, con diez años de experiencia. De esta empresa cuenta Evasenair Carrera que sus tequeños pueden adquirirse tanto en supermercados como en su propio local del C.C. San Luis. El secreto de su éxito: un queso un poco más denso y que se derrite sin desaparecer, resguardado por la masa de hojaldre de Lilia.
Una de las fórmulas para la masa :
En cuanto a los ingredientes para la masa, Pirella dijo que para preparar 100 tequeños basta con un kilo de harina de trigo todo uso, 4 huevos, sal, 150 gr. de margarina sin sal y 2 cucharadas de aceite de oliva. Esta misma mezcla se usa para elaborar los enrollados con tocineta, queso mozarella, tomate y albahaca, guayaba con queso y queso de cabra.

Varias formas de cocción
En sartén: Calentar previamente el aceite a fuego máximo.Freír los tequeños volteándolos por espacio de dos o cuatro minutos, o hasta que se doren completamente. Si el queso comienza a ser visible hay que retirarlos del aceite.Colocar sobre papel absorbente, enfriar 1 ó 2 minutos y servir sólo o con la salsa de su preferencia.
En freidora: Calentar previamente el aceite a 190ºC.Freír los tequeños moviéndolos en la cesta durante 2 ó 3 minutos o hasta que estén dorados.
En horno: Precalentar el horno a 250 ºC.Colocar los tequeños en una bandeja grande engrasada.Hornear por 6 u 8 minutos.

Fuentes:
E-Temas (El Universal)
Diario El Tiempo

 
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Posted by on June 17, 2006 in Gastronomía

 

Tante Díaz el abuelo de Alonso

Cuando se colocan etiquetas siempre es díficil quitarlas, a Alonso le han endilgado la de lejano y antipatico, los que lo conocen dicen que no que siempre fue un chaval serio que conto con el apoyo familiar que ahorraban hasta dos años para poder cambiar de casco, su abuelo fue una pieza fundamental en el apoyo para forjar un campeón.

 
 
 

el nieto de tante

Ahora que todos presumen de haberle visto primero, Roberto Villar se limita a recordar casi con lágrimas en los ojos al abuelo materno de Fernando, Constantino Díaz, «Tante». Para Roberto, propietario del bar Casa Paulino, de La Manjoya, donde se creó la primera peña alonsista, Tante fue un apoyo fundamental en los primeros pasos automovilísticos de Fernando Alonso. Roberto Villar recuerda, por ejemplo, las apuestas que se cruzaba con Tante a costa de su nieto: «Muchos vinos le gané».

También alguna vez le tocó pagar a Roberto. Pero eso fue por desafiar al propio Fernando: «Una vez, en un circuito en Corvera, estaba cabreado porque no le salían las cosas. Me acerqué y le enseñé 750 pesetas, todo lo que tenía en el bolsillo en aquel momento. Le dije que si ganaba la carrera, se las daba. Y ganó el desgraciáu».

De las experiencias personales de Roberto Villar y Fernando Alonso podrían salir un montón de anécdotas: «Un día vino conmigo y mis hijos a la compra. Dejé el coche en doble fila con las llaves puestas y entré al supermercado. Cuando salí estaba 50 metros más abajo porque se había pasado al asiento del conductor y había quitado el freno de mano». Nada raro a la vista de su precocidad: «Era frecuente verle conducir en las rodillas de su padre».

 

Cada tarde de domingo, Villar acompañaba a Alonso, junto a sus padres y su abuelo, en su peregrinar por los circuitos asturianos. «De más guajín», explica, le cogía en brazos en los podios para que le colgaran el collar de laurel del vencedor. Competía contra gente de más edad y había que auparle», señala.

En los descansos de las competiciones, entre clasificación y clasificación, Villar cogía «una pelotina» que llevaba siempre en su coche y se ponía a «dar unos toques» con él. Una costumbre que no gustaba nada a José Luis, el padre de Fernando: «Me echaba unas bullas tremendas. Tenía miedo de que le fuera a pasar algo al guaje y no pudiera conducir».

Villar desvela que Alonso era «muy supersticioso». Sabedor de ello, un día decidió hacerle un regalo que le acompañase durante las carreras. Estaba en la Fórmula 3.000. «Le di un tríptico de plata con la Santina dentro, para que lo llevara en su monoplaza y le diera suerte». Pero el resultado no fue el esperado. «Al poco tiempo me dijo que no lo llevaba porque le había dado mala suerte».


 
El domigo también gano, la pole, la vuelta mas rápida y la carrera.

 
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Posted by on June 14, 2006 in Uncategorized

 

El guaje dos goles

 Villa, Villa …..una MaraVILLA
 
A mi el futbol ni fu ni fa (me gustan algunos futbolistas que conste), pero cuando esta mañana escuché como le gritaban al asturiano David Villa en Alemania cuando se montaba en el autobús …Villa, Villa una maraVilla…. me conmovió este guaje (palabra asturiana que en venezolano seria "chamo" y en castellano sería como "un niño grande) y así le dicen desde la época que jugaba en el equipo de Gijón, "el guaje Villa" estuvo a punto de ser el pichichi de la liga española este año, solamente superado por Ronaldiño.  Dos goles uno a los 17 minutos y otro de penalti…..guajin mucha suerte que siga la racha; España 4-Ucranía 0
 
 
 

 
A por ellos eo, a por ellos eo
 
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Posted by on June 14, 2006 in Asturiania

 

Fanny Fuguet, sueño cumplido a Orillas del Cantábrico

 
 
Lo hermoso de los sueños es que casi siempre se cumplen, todo es cuestión de tiempo, la visita de Fanny a Asturias fue "planificada" hace años atrás en Caracas (en casa de nuestra querida Ana Luisa), hoy que la dejé en el aeropuerto para que  siguiera su camino de cuentos y canciones lo confirmé, todo es cuestión de proponerselo. Gracias por venir Fanny, un pedacito de ilusiones renovadas me dejaste sembradito, en esta orilla tienes otra casa.
 
 
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Posted by on June 10, 2006 in Nuestros cuentos